lunes, 1 de septiembre de 2025

No ver nada

 


Hay gente que no ve películas, que pasa semanas, meses e incluso años sin ver literalmente nada, ni telenovelas, ni series, ni documentales. Nada.

Cuando era más joven, me era difícil creer que existieran personas inmunes a la necesidad de perderse en las historias de la pantalla, grande o pequeña. Con el paso del tiempo, he descubierto que sí, que, en efecto, hay gente que no ve nada.

No se dan cuenta de lo mucho que pierden al vivir existencias solamente ancladas a su realidad.

Las razones por las que algunas personas no ven películas o no les interesa mucho el cine o la televisión, según mi experiencia con conocidos, familiares y amigos, son varias.

En primer lugar, esa idea del cine como un simple entretenimiento. Algunos creen que ver ficciones es perder el tiempo; lo consideran un hábito para jóvenes y crédulos amantes de la fantasía.

En segundo lugar, la falta de tiempo. En una sociedad donde la vida funciona en modo de supervivencia, es verdad que a mucha gente se le dificulta ver películas o series porque no les sobra el tiempo. Muchos viven para trabajar y no trabajan para vivir. Sin embargo, paradójicamente, a veces, quienes no tienen tiempo para ver una ficción dos horas, sí pasan cuatro en redes sociales o subiendo estados de WhatsApp.

No los juzgo, pero no entiendo a los que no ven nada.

No comprendo cómo se puede vivir una existencia donde el único foco de tu vida sea tu historia personal, donde no tienes la oportunidad de conocer ni aprender de otras realidades que mucho, poco o nada tienen que ver contigo.

El cine es un medio para entretenerse, pero también para aprender de situaciones, personas y hechos que en la vida real no llegamos a conocer. Dijo el director ruso Andréi Tarkovski que el cine "es una realidad emocional", y es verdad: las películas suceden en el plano de las emociones y te permiten alimentar la imaginación y la inteligencia al proponerte ideas.

Ver ficciones es tan necesario como leerlas: descubre nuevos mundos. De paso, te distraes del tuyo, te relajas de las presiones de la vida cotidiana y eludes por momentos los problemas que todos tenemos.

Además, las historias ajenas, incluidas aquellas que se plantean en documentales o biografías, nos permiten entender la vida desde un lugar distinto al nuestro. Esto último es muy importante, sobre todo si no posees el presupuesto adecuado para viajar. El cine nos educa sobre nuevas culturas, modos de ser, personas diferentes, etc. No ver más allá de nuestras narices y de nuestro entorno resulta pernicioso, reduce tu visión y limita tu perspectiva.

El cine en particular y las ficciones en general te conectan con el mundo. No les des la espalda. La vida se trata de abrir puertas, no de cerrarlas.

 

Luisa Ugueto Liendo

Instagram: @luisauguetoliendo

La idea de ti (2024) Amor sin tiempo

 


El amor no tiene edad. Te enamoras de las personas, no de sus años. Amar a alguien mayor o menor no debería ser un problema, pero no vivimos en Disney, en el mundo real la sociedad ataca y ve con prejuicio toda manifestación honesta de cariño no convencional, incluso muchas veces las personas que viven este tipo de vínculo se censuran por miedo al qué dirán.

Para la sociedad, el amor romántico y de pareja tiene unas características y debe presentarse en determinadas circunstancias, todo lo que esté lejos de eso siempre será cuestionable. Sin embargo, el verdadero amor es de valientes, no pasa tan frecuentemente que te encuentres con alguien que mueva tu mundo, si eres inteligente no lo dejas ir.

La trama de La idea de ti (Amazon Prime, 2024), una película luminosa y agradable, nos comunica esa idea; sin embargo, no deja de ser por momentos repetitiva, tampoco brinda una nueva perspectiva sobre un lugar común muy de moda en los últimos tiempos: los amores entre mujeres de más de cuarenta y muchachos de veinte y tantos.

Visto de ese modo, este largometraje podría parecer insignificante, pero el cine es mucho más que las historias que cuenta y es posible relatar un cuento que ya todos conocen y generar emoción. Eso es lo que ocurre con este largometraje, la edad de los protagonistas no es relevante a la hora de disfrutarlo, la cinta resulta fascinante debido a su puesta en escena, incluidas las actuaciones, que no tienen desperdicio. Los detalles ingenuos, graciosos y lindos de la historia nos brindan esa dosis de romanticismo siempre tan necesaria en la vida cotidiana. Es un largometraje que te hace soñar, que te emociona e incluso puede revivir el deseo de cualquier incrédulo (en materia amorosa) de amar y ser correspondido.

En décadas anteriores el cine reflejaba los romances de hombres con mujeres más jóvenes con bastante más naturalidad. Con las mujeres la historia es diferente, hay más prejuicios que vencer y mayor sorpresa en la audiencia que no está acostumbrada a esta clase de historias. No obstante, esta cinta nos permite descubrir un vínculo romántico verosímil, precisamente porque se representa con todos los prejuicios (o casi todos) que podemos evidenciar en la vida real.

El género de las comedias románticas de Hollywood hace años que no vive su mejor momento. En los últimos tiempos ha generado películas aburridas, llenas de clichés y personajes planos. El romance en Hollywood ha perdido la magia, precisamente por eso, La idea de ti sorprende, nos brinda toda la emoción y la ilusión que se supone este tipo de producciones deben otorgar.

La película, protagonizada por Anne Hathaway y Nicholas Galitzine, está en la línea de cintas como El espejo tiene dos caras (1996), Antes del amanecer (1995) e incluso considero que es mejor que otras protagonizadas por la misma Hathaway como One day (2011).

Una historia de amor debe ser eso: romántica, y si terminas de ver una película de este género y quedas con unas ganas locas de estar enamorado, te hace recordar alguna relación del pasado o te genera el deseo de querer vivir a plenitud un romance personal, entonces ha cumplido su cometido.

 

Luisa Ugueto Liendo

Instagram: @luisauguetoliendo

A primera vista en Amazon Prime

 


Para estar ciego no necesariamente debes haber perdido el sentido de la vista. Hay mucha gente que puede ver, pero se pierden en un alto porcentaje de lo que sucede ante sus ojos. El mundo está lleno de ciegos videntes.

En A primera vista (1999), con Val Kilmer y Mira Sorvino, una historia de amor aparentemente convencional al estilo Hollywood, se cuenta un hecho real sobre lo complejo que es vivir con discapacidad visual y, al mismo tiempo, lo difícil que puede llegar a ser, para quienes no la tienen, entenderla.

La película, basada en un relato de Oliver Sacks, neurólogo y escritor británico, cuenta con detalle un período en la vida de un hombre invidente que de pronto recupera la vista y cómo ese suceso lo transforma, dándole una nueva perspectiva.

La trama tiene varios giros que nos permiten confrontar algunas ideas que parecen obvias, pero que no lo son porque el proceso de la visión o cómo percibimos lo que vemos involucra varios pasos complejos en los que no pensamos quienes tenemos la suerte de ver sin mayores complicaciones.

Con algunos lugares comunes sobre el amor y las relaciones, la historia nos presenta a Amy (Mira Sorvino), una profesional creativa que está siempre muy ocupada, tanto que no tiene tiempo para detenerse a mirar su vida. Amy conoce a Virgil (Val Kilmer), un hombre ciego que ha logrado desarrollar otros sentidos para comunicarse y entender el mundo. Virgil, a diferencia de ella, puede ver su entorno porque se toma el trabajo de experimentarlo a plenitud. No vive deprisa.

El largometraje nos muestra la importancia de la paciencia en cualquier proceso que requiere adaptación para asumir nuevas realidades y cómo el pasado de una persona puede tener incidencia directa en su forma de relacionarse con el mundo. La película, a diferencia de tantas que se han filmado en los últimos años para las plataformas de streaming (que suelen tocar muchos temas superficialmente), desarrolla la relación de los personajes y nos hace partícipes de su realidad; además, sin ser un ensayo científico, nos explica el proceso de la vista y la problemática que surge por su pérdida y posterior recuperación. Llegas a involucrarte en el relato, a empatizar con los personajes y, aunque la cinta dura dos horas, jamás pierde interés.

Asimismo, el largometraje no deja de ser una historia de amor que nos permite conectar con esa sensación pura que experimentamos cuando nos enamoramos, sobre todo al principio, cuando estás descubriendo el mundo de la otra persona y sientes el deseo de ser parte de él.

At first sight es también una oportunidad para volver a ver al actor recientemente fallecido, Val Kilmer, desarrollando toda su capacidad histriónica y en pleno ejercicio de su belleza inconmensurable.

 

Luisa Ugueto Liendo

Instagram: @luisauguetoliendo


La primera vez, temporada 3

 


La tercera temporada de La primera vez (Netflix, 2025) solamente podrá ser apreciada por aquellos que desean, además de entretenerse, tener un diálogo con un relato que está lleno de referencias históricas y culturales. Quienes no estén interesados en pensar y prefieren ver videos de treinta segundos en TikTok, o no tienen (ni quieren tener) un amplio nivel cultural, no deben perder su tiempo con esta ficción que es un ejemplo de que es posible hacer historias originales (lejos de los lugares comunes y de las fórmulas convencionales) si las plataformas de streaming se lo proponen.

Si la primera y la segunda temporada de la serie no tienen desperdicio, esta tercera amplía la visión de los personajes y las circunstancias en las que se desarrollan.

La serie, que se supone cuenta la vida de un grupo de adolescentes que están dejando de serlo, termina también relatando períodos históricos a través de sus anécdotas. La vida de Camilo y sus amigos no es solo eso, es la representación de un modo de ser y de pensar, los protagonistas cuestionan la realidad y precisamente ese cuestionamiento los lleva a descubrir nuevas perspectivas. En este aspecto el público es el gran beneficiado debido a las ideas que aporta la serie en cada episodio.

La ficción es un ensayo audiovisual de filosofía y literatura, además analiza directa e indirectamente temas capitales que no solo se presentan al principio de la vida, como les sucede a los personajes. El amor, la muerte, las separaciones, el peso de las elecciones, son algunos asuntos en los que se detiene esta ficción que equilibra muy bien la diversión y el conocimiento, lo superficial y lo denso.

Cada personaje tiene un lugar especial, si bien es cierto que algunos son centrales, todos tienen preponderancia, no se puede contar la historia de uno sin pensar en el otro. Esto viene a enriquecer la historia, que es equilibrada, no sentirás la necesidad de avanzar en ningún capítulo, todos generan igual interés. No pasa de este modo siempre, sobre todo en las historias que se cuentan por episodios muchas veces algunos capítulos pueden ser aburridos. En esta ficción colombiana eso no ocurre, precisamente por su estructura, que apoya cada episodio en una obra literaria.

La primera vez habla de cambios, de sueños que se cumplen, del valor de la amistad y, sobre todo, de lo importante que es aprender a conocerse a uno mismo cuando la vida comienza. Nadie nos prepara para vivir, no hay un manual de uso de la convivencia y mucho menos para la toma de decisiones. En la serie los personajes comprenden que tienen que escribirlo cada día con sus propias palabras, esa es la única forma de tener una experiencia auténtica.

Esta serie es una oportunidad para pensar, reflexionar sobre los cambios que ha sufrido el mundo y disfrutar de personajes frescos cuyo mayor mérito es la ilusión que tienen por la vida, que, como escribió el novelista español Javier Marías, siempre va en ascenso.

 

Luisa Ugueto Liendo

Instagram: @luisauguetoliendo

Separar el arte del artista

 


Somos seres humanos imperfectos. Nadie puede tirar la primera piedra, juzgar resulta un ejercicio suicida, al señalar los defectos ajenos es muy probable que estemos nombrando los nuestros. Ningún mortal está exento de cometer errores leves o graves.

Partiendo de esta idea es por lo menos curioso observar cómo en redes sociales una mayoría cuestiona la vida privada de algunos artistas de diferentes áreas del entretenimiento, simplemente porque se ven envueltos en circunstancias comprometedoras o en polémicas desafortunadas.

La masa digital llena sus perfiles de ofensas e insultos, cuestionando hechos de los que conocen poco o nada, porque, aunque creamos lo contrario, no conocemos a esas personas que por su trabajo se nos hacen tan cercanos. El arte y el artista son dos elementos distintos, aunque se crea que no. Sin embargo, cuando se juzga al artista existe la tendencia de hacer algo similar con su obra.

Acaba de pasar muy recientemente con la actriz venezolana Daniela Alvarado. Si tienes internet sabrás que la polémica que envuelve al actor Jonathan Montenegro y a la madre de su hija, la también actriz Patricia Schwarzgruber, salpicó a la que ha sido durante los últimos veinte años la mejor actriz de su generación.

Más allá del caso particular, ese fenómeno de insultar a los artistas por razones relacionadas con su vida personal o sus opiniones, me parece, además de destructivo y de mal gusto, una muestra de poca inteligencia.

No existe relación entre las opiniones, la vida, la forma de ser de un actor o un artista y su trabajo. Una actriz puede ser una tarada en el mundo real y en el escenario una estrella. Un escritor podría ser un pesado, un sinvergüenza, un pícaro y también el creador de una obra prodigiosa.

Ser artista, en cualquier área, no te regala inmunidad ni te convierte en un sabio. No entiendo las razones de la mayoría para pensar lo contrario. ¿Por qué se les exige integridad y perfección?, ¿por qué si cometen un error o algún desafuero cuesta tanto tener empatía o compasión con estos seres humanos cuya única diferencia con el resto es que trabajan frente a un público?

A los artistas se les fustiga en internet como si fuesen criminales, un comentario chapucero pronunciado por error se convierte en un delito que trae consigo deshonra. Todo se exagera, tanto lo bueno como lo malo, pero mucho más esto último, poco falta para pedir que sean apedreados en plaza pública.

Se olvida muy fácilmente que existe una línea que separa al artista de su obra, esta última siempre será mejor, sencillamente porque los seres humanos somos defectuosos, falibles, el arte no.

 

Luisa Ugueto Liendo

Instagram: @luisauguetoliendo

Delirio (Netflix, 2025)

 


La mayoría de la gente huye de las emociones negativas. Se empeñan en dejarlas atrás obviando lo que sienten. Eso no funciona, no importa cuánto tiempo cierres los ojos, la realidad no desaparece; la única forma de hacer las paces con ella es aceptándola, entendiéndola y vinculándote con tus emociones más oscuras.

Para lograrlo, es inevitable sufrir, porque hay circunstancias en la vida que son dolorosas per se, nadie se salva del dolor, no puedes huir de él, mientras más intentes hacerlo, más duramente te alcanzará. Sin embargo, los seres humanos corremos del sufrimiento como de la peste; ese precisamente es el problema de los protagonistas de esta historia de amor, locura y muerte.

Todas las familias tienen sus secretos, pero los personajes de Delirio, la miniserie de Netflix, basada en la novela homónima de Laura Restrepo, no solamente ocultan sus verdades del mundo exterior, también lo hacen de sí mismos.

Se dice que una mentira repetida mil veces termina convirtiéndose en verdad, probablemente es cierto que cuando te engañas a ti mismo con convicción llega un momento en que dejas de tener claro qué es verdadero y qué falso. En esta miniserie, la única forma de sobrevivir o de “estar bien” es mintiendo, pero pronto llegará ese punto en que ya no podrán engañarse más, lo que generará el caos.

Protagonizada por Juan Pablo Raba, Paola Turbay, Estefanía Piñeres, Salvador del Solar, Cristina Campuzano, Juan Pablo Urrego, entre otros muy buenos actores, esta ficción contiene varias historias enlazadas que nos permiten entender el medio donde se desarrollan los acontecimientos, pero sobre todo el mundo emocional de los protagonistas. A través de un relato fundamental llegaremos a otros que se desarrollan en la Colombia de los últimos años. La realidad social, política y económica del país se muestra como una gran influencia en la vida de los personajes; después de todo es verdad que somos hijos del entorno en que nacemos.

Un delirio altera la percepción de la realidad de quien lo padece. Se caracteriza por una creencia falsa y persistente. En la serie no solo Agustina, la protagonista, que sufre un colapso nervioso y cuyo esposo hará lo imposible por ayudarla a volver a la normalidad, lo padece, el resto de los personajes viven en su pequeña parcela de fantasía, esto será el mayor obstáculo que deben enfrentar. Vivir en nuestra mente y hacerle caso siempre puede llegar a ser un problema.

La serie entretiene porque te permite conocer diferentes historias que luego tienes que armar para obtener el panorama general de los acontecimientos. Los capítulos se pasan muy rápido gracias a la hermosa fotografía, las actuaciones y la muy buena realización de este drama sobre los secretos familiares.

En Delirio el amor que une a los protagonistas debe enfrentar una gran prueba: luchar contra fantasmas del pasado. La familia no siempre es un lugar seguro, muy probablemente también puede llegar a ser el ámbito donde nacen nuestros miedos y conflictos internos.

 

Luisa Ugueto Liendo

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Fiasco total (Netflix, 2025)

 


Muchas situaciones que se nos presentan y de las que tenemos conocimiento son tan absurdas que parecen inventadas, sin testigos o pruebas nadie podría creer que en realidad sucedieron. Existen circunstancias trágicas, peligrosas y otras que además son disparatadas, estas últimas evidentemente llaman la atención por curiosas, por fuera de lo común. Precisamente en retratar ese tipo de sucesos se centra la nueva serie documental de Netflix, Fiasco total, historias reales que salieron de control generando desastres inesperados.

El crucero de la caca es uno de los documentales de esta serie que cuenta con humor una circunstancia incómoda y riesgosa que pudo haber terminado incluso en fatalidad.

¿Quién no quiere irse en un crucero por unos días? Comer rico, tomar sol, bañarse en la piscina, bailar, disfrutar de las pequeñas rutinas que son parte de la vida cuando te vas de vacaciones.

Todos pagaríamos por vivir una temporada de felicidad con el mar como paisaje permanente, nadie podría esperar que una experiencia paradisíaca como la de unas vacaciones en crucero terminaría tan rematadamente mal como la de los pasajeros del Carnival Triumph. En el año 2013, este crucero quedó varado sin electricidad, lo que generó una serie de circunstancias desafortunadas: la imposibilidad de utilizar los baños, no tener acceso a comida, temperaturas extremas, etcétera.

El caos en este barco de 14 pisos se detalla en este audiovisual divertido y al mismo tiempo reflexivo sobre la condición humana y sus alcances en situaciones límite. Nadie sabe de lo que es capaz cuando el agua le llega al cuello y mucho peor si está sucia, en el caso de los turistas de este crucero no necesariamente estoy hablando metafóricamente.

El lado oscuro de la moda

El universo de la moda puede ser perturbador, en este mundo no todo es belleza y glamour, en realidad no hay ámbitos exentos de locura y sordidez, el ser humano no tiene límites cuando de joderle la vida a sus semejantes se trata. Ese es el tema de otro de los documentales de esta serie.

En American Apparel se cuenta la historia de una empresa que terminó siendo una secta para amantes de la moda.

En el audiovisual se narra el fenómeno de esta marca y la controvertida figura de su CEO, Dov Charney, quien se encargó de hacer de las vidas de los empleados de la compañía un infierno.

Innovador, ambicioso, con un proyecto que llegó a consolidarse por su popularidad y rentabilidad, esta fábrica de sueños en forma de camisas y prendas coloridas escondía secretos desagradables sobre su principal mente creativa.

Ver gente que trabaja 24 horas, enamorados de su profesión y apasionados por lo que hacen no es algo novedoso en el mundo de las profesiones creativas como la moda. Sin embargo, el director de la compañía comenzó siendo un apasionado y terminó hundiendo la marca debido a sus acciones perturbadoras.

El audiovisual cuenta con entrevistas y testimonios de los involucrados desde distintas perspectivas. Nos permite conocer los hechos y al mismo tiempo reflexionar sobre cómo la vida laboral puede generar conflictos personales si dejamos de poner límites a tiempo.

Lo que comenzó como un sueño colectivo que impulsó la libertad y la creatividad terminó siendo una cárcel donde los trabajadores pasaron a ser esclavos de un sistema que los subyugó. Las excentricidades de Dov Charney son el tema fundamental de este audiovisual que narra otra historia absurda, entretenida y curiosa.

Fiasco total tiene otros títulos que abarcan diferentes ámbitos con igual detalle. Te sugiero descubrirlos en la plataforma de streaming.

 

Luisa Ugueto Liendo

Instagram: @luisauguetoliendo

 

Todos los textos originales de Luisa Ugueto. 2025.