martes, 24 de junio de 2025

La habitación de al lado (Netflix, 2024)

 


Pedro Almodóvar no se traiciona a sí mismo, todas sus películas se parecen a él y precisamente ese es su mayor mérito, ha sido capaz de desarrollar su voz, de construir un estilo único. Si te gustan sus largometrajes coloridos, dramáticos y extravagantes, ver uno más es como encontrarte con un amante que ya conoces, que sabe cómo hablarte, que te enamora sin esfuerzo.

Fiel a su estilo en La habitación de al lado, disponible en Netflix, nos cuenta una historia sobre personajes intensos que toman decisiones radicales. El largometraje que cuenta con Tilda Swinton y Julianne Moore en los roles protagónicos vuelve sobre temas recurrentes en la filmografía del director español: las relaciones familiares, el perdón, la falta de comunicación, la vida y, por supuesto, la muerte.

Basada en la novela What are you going through de la escritora estadounidense Sigrid Nunez, la película narra el último viaje de dos amigas que tienen un pasado en común y un futuro incierto.

Los colores, tan importantes en las películas de Almodóvar, son el reflejo del estado de ánimo de los personajes, de estas dos amigas que están en momentos distintos. Cuando aparece la muerte en el escenario de la vida de ambas, la confusión y la angustia se convierten en el día a día; encontrar la paz en el caos será una tarea titánica, pero no imposible.

El trayecto emocional que tienen que recorrer ambos personajes será el desarrollo de la película que nos permite acercarnos a reflexiones sobre la trascendencia y la muerte. Todos sabemos que vamos a morir en algún momento, nadie conoce el día, solo los suicidas... ¿tiene alguna ventaja morir por mano propia?

Hay gente que quiere vivir y ni siquiera saben para qué, en la película se dice que no toda existencia merece llamarse vida: ¿vale la pena continuar contra viento y marea? Cada uno encontrará su propia respuesta.

Como Almodóvar es Almodóvar sin importar en qué idioma trabaje, en la cinta no podrán faltar los guiños al cine (propio y ajeno), al arte y a diferentes motivos de la vida cotidiana que son ya costumbre en sus historias.

La habitación de al lado podría interpretarse como una película complicada o pesimista, y sin embargo es todo lo contrario; es un manifiesto sobre lo importante que es mantener la fe en los peores momentos de la vida, cuando la desgracia te cae encima y no la puedes evitar. Es precisamente en las circunstancias trágicas, incómodas y hostiles cuando necesitamos esa sensación que provoca creer que de algún modo todo estará bien.

El ser humano es capaz de trascender sus dificultades cuando deja de enfocarse en el miedo y es capaz de seguir el camino sinuoso y minado de la fe, donde, a pesar de la incertidumbre, hay un centenar de posibilidades.

Luisa Ugueto Liendo

Loco por ella (Vix, 2025)

 

En esta época todo el mundo habla de salud mental, el internet está lleno de personas que, con conocimientos o sin ellos, dan recomendaciones y consejos sobre cómo combatir la depresión, controlar la ansiedad y enfrentar otros padecimientos de la mente.

Puede decirse que cuidar la salud mental está de moda, lo que podría ser positivo y, sin embargo, a veces parece lo contrario, porque muchos de esos contenidos son superficiales y no apuntan a la raíz de los padecimientos. Además, pretenden satanizar algunas emociones. Esa gente que quiere ser feliz las 24 horas del día, que le busca el lado positivo incluso a lo que no lo tiene, muchas veces invalidan el dolor, y no hay nada peor que ignorar o pasarle por encima a los propios sentimientos.

A veces la mente para estar bien requiere de aceptación, de libertad para sentir emociones incómodas, pero imprescindibles para el crecimiento personal.

En Loco por ella (Vix, 2025) este planteamiento es el núcleo de un argumento que parece sencillo, pero no lo es. En la película se presenta una perspectiva de la salud mental mucho más realista de lo que podríamos esperar de una comedia romántica. La cinta, protagonizada por Diego Klein y Minnie West, nos sitúa en un buen lugar para entender un tema complejo de forma práctica, demuestra que para conmover no hace falta filmar un largometraje enrevesado.

La estructura de esta comedia romántica, que también cuenta con Cassandra Sánchez Navarro en el elenco, nos lleva a involucrarnos con personajes que tienen padecimientos peculiares desde una perspectiva diferente. Esta es una película sobre enfermedades mentales que busca no satanizarlas.

Raro, peculiar, anormal, loco, muchas veces catalogamos a las personas con esos calificativos, sobre todo si presentan una condición especial. No obstante, en algún momento de la vida hemos estado en una posición donde muy seguramente nos hemos visto de ese modo, ¿alguien es “normal”? Supongo que no.

Las enfermedades de la mente son más comunes de lo que estamos dispuestos a admitir, se estigmatiza a quien las padece, pero muy seguramente todos hemos tenido alguna así haya sido por una corta temporada. En esta época en que la mayoría se esfuerza por mostrar su mejor cara en redes sociales, es muy real que muchos viven deprimidos, con ansiedad u otros padecimientos aunque ni a sí mismos se atreven a confesarlo.

Loco por ella, remake de la película homónima dirigida por Dani de la Orden en 2021, cuenta una historia donde se busca normalizar las enfermedades de la mente. Normalizar, no romantizar, porque en el cine sufrir por depresión o locura muchas veces se ha presentado como una circunstancia admirable, sexy o interesante. No es el caso, acá los personajes son muy realistas, porque estar enfermo de la mente puede que no sea una catástrofe, pero sí es un problema que requiere atención. El amor, que es una forma de locura, puede curarte, pero tiene límites, la persona que más te puede ayudar en cualquier momento eres tú.

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Luisa Ugueto Liendo

Viuda negra (Netflix)

 


¿Qué pensarán esas personas que en lugar de separarse o divorciarse deciden acabar con la vida de su pareja? Parece, además de inhumano, poco inteligente matar a otro con el que te has relacionado. Ante estos casos siempre me pregunto: "¿No era más fácil dejarlo y olvidar todo? ¿Qué sentido tiene el crimen que en un 99,9% de los casos deja huella y acaba con dos vidas, la del asesinado y la del asesino?".

En la recién estrenada película española Viuda negra (Neflix, 2025) será más que inevitable hacerse esas y otras preguntas sobre esta historia común y corriente con una protagonista malvada e idiota. El relato de la vida real sobre una joven española que cansada de su matrimonio toma la infeliz decisión de inducir a su amante (a uno de ellos, tenía varios) a matar al esposo, no es novedoso, pero sí un relato fiel sobre lo estúpida que puede ser una persona sin escrúpulos.

En las dos horas que dura el largometraje, protagonizado por Ivana Baquero, Tristán Ulloa y Carmen Machi, veremos el desenvolvimiento de una historia con la que lamentablemente nos podemos topar cualquier día en los medios de comunicación. Sin embargo, descubrir el perfil de la protagonista e intentar acercarnos a su visión de mundo será un gancho seductor para los espectadores.

¿Por qué una persona aparentemente normal es capaz de matar? ¿Qué se esconde detrás de las historias de amor “perfectas” que terminan siendo lo contrario? En Viuda negra intentar responder estas preguntas será la excusa para llegar hasta el final de una película que, de no estar basada en una historia real, pasaría sin pena ni gloria.

En la vida y en el cine los detalles son importantes. El largometraje se toma el trabajo de presentarlos en la historia. Son muchas las semejanzas entre la realidad y su representación. Se nota que hay una investigación exhaustiva, de hecho, muchos diálogos son casi palabra por palabra los de la protagonista de la vida real (María Jesús Moreno) con sus amigas y amantes, diálogos que ya son públicos debido a programas periodísticos de la televisión de España, donde se analiza el caso y el perfil de los involucrados.

El caso real acontecido en 2017 refleja que los hombres no son los únicos que pueden ser violentos en las relaciones de pareja, que a veces, en lugar de despertar las mejores cualidades, mueven las bajas pasiones de los seres humanos. Aunque en este caso el móvil del crimen no era solo sentimental, la asesina también tenía motivos económicos.

La mayor cualidad de la película es que no tiene tiempos muertos, todo es acción, no brinda la posibilidad de aburrirse.

El largometraje ofrece nuevamente la posibilidad de reflexionar sobre la estupidez humana y cómo la ambición puede terminar destrozando las vidas de quienes se dejan llevar por ella.

Luisa Ugueto Liendo

El poder del cine


 En estos días escuché a una motivadora de TikTok recomendar no ver ficciones. Decía que era nocivo "perder el tiempo ocupado en la vida ajena" y que más bien era necesario estar atento a la propia existencia, para lograrlo había que evitar las series de Netflix y otras plataformas de streaming.

Cuando terminé de escucharla no pude hacer otra cosa que sepultar su cuenta dándole al botón de "no me interesa", esperando que el algoritmo no me muestre su contenido nunca más.

Obviamente no estoy de acuerdo con lo que dijo, en primer lugar, porque me dedico a lo que me dedico: a ver películas y no porque escriba sobre ellas o porque estudié literatura y vi talleres de análisis de cine en la universidad, simplemente porque a eso me he dedicado toda mi vida: a consumir historias, a intentar comprender mi vida y la ajena a través de los relatos de las pantallas (grandes y chicas) y de los libros.

En segundo porque estoy convencida de que las películas, las series y las ficciones en general no te impiden ocuparte de tu vida, existen precisamente para eso, para acompañarte a descubrirla con mayores herramientas. El cine y la literatura (novelas, cuentos) no son simples entretenimientos, pueden ser una clase de historia, un viaje, la posibilidad de visitar lugares cuando no tienes presupuesto para hacerlo físicamente. Son un modo de acercarte a parcelas de la realidad (del pasado, del presente) que nada tienen que ver contigo, pero te pueden enseñar mucho.

A diferencia de lo que la gente cree, las ficciones no te obnubilan el pensamiento, más bien te abren los ojos, te obligan a pensar, te empujan a mirar la vida desde otras perspectivas.

La vida cotidiana suele ser muy vulgar, incluso la de aquellas personas que tienen bienes de fortuna y posibilidades para disfrutar experiencias diferentes cada día de la semana. Nadie, ni un actor de Hollywood o un multimillonario debería prescindir del conocimiento que te brinda asomarte a la casa ajena para ver otro mundo, mejor o peor que el tuyo.

El cine funciona como esa posibilidad, la de vivir parcelas de existencias ajenas como si fuesen tuyas al menos por ratos, lo que te permite apropiarte de ideas y conocimientos que por ti mismo es imposible obtener, por una razón: tienes una sola vida y nunca da para tanto.

Es por ello que, además del factor entretenimiento y la posibilidad de desconexión que ofrece una buena ficción, estas son una invitación a dejarse llevar por la imaginación, a soñar. Además también son una forma de compañía, muchas veces los personajes de ficción son mejores amigos que los del mundo real.

Viendo películas y series el pobre puede entender las cuitas del rico, el millonario podrá acercarse a los problemas de los profesionales sin empleo, un viajero podrá comprender a quienes no les gusta la vida nómada.

Las historias no son una forma de estar quietos y aburridos mirando a otros hacer, como dijo la chica que escuché en TikTok, por el contrario, ver a otros, es una invitación a la acción, es una forma de potenciar tu espíritu crítico y aventurero.

Luisa Ugueto Liendo

Todos los textos originales de Luisa Ugueto. 2025.